Boda real: La Doriforia de Meghan Markle

25.03.2018

El próximo 19 de mayo se casan al príncipe Harry de Inglaterra y Meghan Markle, a las 12 del mediodía, según la invitación de boda enviada a 600 personas. 

La boda se celebrará en el castillo de Windsor, y aquí una foto de los contrayentes:

Sobre el particular, aquí un enlace de la noticia, de donde he tomado la imagen de la invitación de boda, en: 

https://www.infobae.com/gente/lo-ultimo/2018/03/22/boda-real-meghan-markle-y-el-principe-harry-invitan-a-600-personas/

Los contrayentes se conocieron en julio de 2016 y en cuanto a ella, Meghan Markle actriz estadounidense y activista humanitaria, nació el 4 de agosto de 1981 a las 04:46 am en los Ángeles, siendo esta su carta natal: 

Es interesante por ello estudiar su carta, para ver con este ejemplo que es lo que podemos encontrar en la carta de esta actriz y activista humanitaria, para casarse con un hombre que es el nieto de la reina Isabel II de Inglaterra, una de las mujeres más ricas e influyentes en la actualidad, sobre todo para los británicos (exceptuando a Margaret Thatcher).

Para ello usaré el concepto más clásico de la Doriforia o custodia planetaria, lo que también se podría denominar coloquialmente, como "tener padrino".

La primera vez que oí hablar de esta expresión, fue en el Congreso Ibérico de Tenerife del 2012, gracias a la astróloga Mila Domingo, quien presentó una ponencia titulada "La Doriforia o el Cortejo de los planetas",  

¿Y qué es exactamente una Doriforia?

Tomando como fuente de consulta principal,  el trabajo presentado por la astróloga mencionada,  dado que esto es  mucho más complejo que esto, dado que todos los planetas pueden tener Doriforia,  intentaré resumir este concepto con respecto sólo a las luminarias, al Sol y a la Luna:

"Una Doríforia es cuando en una carta hay un planeta o un grupo de planetas que tienen un "rol de escolta o heraldo" de una luminaria (el sol o la luna) distinguiendo:

  • Si es con el sol: el planeta debe nacer antes que el sol.
  • Si es con la luna: el planeta debe seguir a la luna, nacer después de la luna.

Se le llama también el cortejo de los planetas, y es que la palabra "doríforo" significa "portador de una lanza", y en general, son los heraldos o personas que asisten a la luminaria en cuestión.  Sería algo parecido a un protector, un padrino, alguien que eleva al nativo o le ayuda a destacarse de alguna forma. Aunque esto no es siempre así, dado que a veces, ese planeta que custodia a la luminaria puede traer hechos negativos al nativo, si no esta bien dispuesto, esta afligido y/o es maléfico.

Para ser un planeta doríforo o custodio de alguna luminaria, hay muchas particularidades que observar en la carta, pero en cuanto a la distancia que debe haber entre esos planetas y las luminarias en la carta natal, podemos decir que un planeta cumpliría esa función cuando, de forma general, hay una cercanía por cuerpo o conjunción donde: 

  •  Respecto al sol, el planeta está libre de sus rayos, por lo que tiene que estar entre 15º y 18º o fase de elevación heliacal. 
  • Y en cuanto a la luna, la proximidad debe ser muy estrecha.

Otro autor, Morín de Villefranche, indicó que la distancia de esos planetas a las luminarias no debe ser superior a ambos semidiámetros de los orbes de cada planeta ( según el autor, para el sol, 18º, para la luna 12º, para Mercurio 8º, para Venus 13º, para marte 6.30º para Júpiter 8º y para Saturno 7º), esto quiere decir, que si por ejemplo estamos estudiando si Venus podría ser custodio en una carta del Sol, tendríamos que sumar los 18º del Sol más los 13º de Venus, lo que nos daría 31º. 

Y ésta sería la distancia máxima permitida para ser doríforo en esta acepción de este autor.

Indicamos también que Morín amplia mucho este concepto clásico de la Doriforia, que en principio era referido sólo a la posición del planeta,  dado que incluye también otros conceptos como los aspectos del planeta, o incluso algo mucho mas moderno en donde se conjuga tanto la posición del planeta como los aspectos que da. 

Pero en este artículo, sólo se tendrá en cuenta la primera acepción, la referida a la posición del planeta, para no hacerlo demasiado extenso.

Pero hay también otros autores que dicen:

  • Ptolomeo; se tomaba todo el signo que ocupaba la luminaria hasta el contiguo (en sentido oriental para el sol y occidental para la luna).
  • Lee Leham: propone 48º de distancia al sol, que es la máxima elongación de Venus
  • Eduardo Gramaglia: amplia este margen en su libro hasta la distancia máxima de un trígono, distinguiendo:
  1. En el sol, que los planetas que asciendan antes que el sol (orientales al sol) guarden una distancia máxima de trígono para ser considerados custodios.
  2. En la luna, que los planetas que ascienden después de la luna (occidentales a ella) deben guardar una distancia máxima de sextil

Antes de ello es bueno reconocer en una carta si estamos ante una doriforia de algún tipo o no, para ello, es importante:

  • Observar si las luminarias o los posibles custodios están angulares o rigen casas angulares.
  • Observar la secta de los posibles custodios y su orientalidad u occidentalidad a las luminarias.
  • Observar la fase y la dignidad esencial o accidental de los posibles custodios.

En función de esos datos, lo que hacemos es clasificar la carta como candidata a tener alguna doriforia, valorando la misma desde muy potente a menos potente, en este orden de importancia, de menor a mayor, según la doriforia que se trate, teniendo en cuenta que, como norma general, debemos observar primero si la carta es diurna o nocturna, que es lo que nos define la primera luminaria a observar, y así, en cada caso, tenemos:

Para el SOL:

  • Como mínimo es necesario que el posible custodio sea oriental.
  • Iría mejorando la doriforia si encontramos a los posibles custodios orientales, diurnos y masculinos
  • Sería una doriforia de gran intensidad si vemos el sol determinado o presente en un ángulo  + carta diurna + sus posibles custodios orientales, masculinos y diurnos + posibles custodios en dignidad esencial y / o accidental.

Por tanto, se entiende que en toda esa franja, podríamos encontrarnos con distintas doriforias de diferente intensidad.

Para la  luna:

  • Como mínimo, estaríamos ante una doriforia de la luna si hay posibles custodios occidentales a la luna.
  • Sería una doriforia de fuerza media, si esos posibles custodios son nocturnos y femeninos.
  • Sería una doriforia de gran intensidad, si vemos la luna determinada o presente en un ángulo de la carta + carta nocturna + sus posibles custodios, son nocturnos, femeninos + posibles custodios en dignidad esencial y accidental.

Y lo mismo en este caso, se entiende que en toda esa franja, puede haber doriforias de diferente intensidad.

Bien, pues tras entre inciso sobre el significado de la palabra Doriforia y las distintas distancias a observar, pasamos a estudiar la carta de Meghan Markle

En su caso, vemos que al sol le faltaba unos 18º para salir por el este, es decir, que podríamos considerarla todavía nocturna.

Así que observamos la luna,  como primera de las luminarias a observar al adquirir mas protagonismo, y miramos aquellos planetas occidentales a la luna según esta imagen:

Pues bien, en esta carta, observamos como posibles custodios de la luna a:

  • Saturno
  • Júpiter
  • Plutón (transaturnino). Lo vamos a obviar en este estudio. 
  • Urano (transaturnino). Lo vamos a obviar en este estudio. 
  • Neptuno (transaturnino). Lo vamos a obviar en este estudio. 

La gran cercanía de los dos planetas sociales, estando occidentales a la luna, (en carta nocturna como es) ya nos llama algo la atención. 

Lo que pasa es que ellos son masculinos y diurnos por naturaleza, no son femeninos y nocturnos. 

Si hay hay que tener en cuenta que aunque esa configuración cae en la casa III, en realidad en el concepto helenístico, el signo de libra es el 4º signo desde el ascendente en cáncer, por lo que si  podríamos considerar a estos planetas con cierta fuerza angular, al igual que la luminaria en cuestión, es decir, que se detecta cierta angularidad en la luna y en sus posibles custodios. 

Para entenderlo, poco la misma carta de Meghan Markle, pero en formato helenístico: 


Y dado que estamos en carta nocturna, podemos observar que el sol esta debajo del horizonte, por lo que los planetas que pertenecen a su secta, Saturno y Júpiter, tendrían que estar también en el mismo lado del sol, para encontrarse en su secta,  y vemos que es así, que también están debajo del horizonte, acompañando al sol, aunque estén occidentales al sol ( lo que quita mucha fuerza) . 

Y estos dos planetas por tanto, no sólo están en su secta ( debajo del horizonte en carta nocturna para planetas diurnos) sino que además están en su haiz, al encontrarse en signo masculino. 

El problema aquí es que como estamos valorando la doriforia de la luna, no la del sol, observamos que esos dos planetas, Saturno y Júpiter, estando occidentales a la luna y por tanto siendo candidatos en esta acepción antigua para ser doríforos, son en cambio planetas masculinos y diurnos, no son femeninos y nocturnos ( de la secta de la luna) quitando fuerza a esa luna. 

Así, seguimos valorando esta doriforia de la luna, sobre todo por su angularidad y por la extrema cercanía de esos custodios (refiriéndome a Saturno y júpiter y vemos que:

  • La luna no solo esta angular ( según sistema helenístico) sino que rige por presencia una casa angular, la casa I
  • Y a su vez, Saturno no solo esta angular, (recordamos, por el sistema helenístico) sino que rige una casa angular, la casa VII, aparte de encontrarse exaltado en libra, es decir, dignificado y potente para actuar. Y además, esta en su secta y haiz. 
  • Respecto a Júpiter, no solo esta angular (de nuevo según sistema helenístico) sino que se exalta en casa angular, la casa I, aunque no se encuentra dignificado por signo, siendo planeta masculino en signo masculino, es decir, que esta en su secta y haiz. 

Así que podríamos considerar en esta carta una doriforia de la luna de tipo medio, fundamentalmente por la angularidad de esta luminaria y sus custodios,  que se encuentran en su secta, la cercanía de los mismos a la luminaria, estando occidentales a ella, y en cierto modo dignificados ( Saturno por presencia y júpiter porque se exalta donde rige la luna) , pero que, en cambio, no son nocturnos y femeninos. 

Observamos que "ese doríforo más potente" en la carta de Meghan Markle, es entonces Saturno, el mejor candidato a ser " doríforo" que precisamente rige la casa VII, la casa de la pareja y los otros por extensión, y que ese custodio por tanto es quien hace que se eleve y adquiera una posición social más alta.  

Ya veremos más adelante si esto es para bien, dado que es un planeta masculino, diurno, es decir, no es de su secta, es maléfico, y está dignificado. 

Hay que tener en cuenta, de todas formas, que Meghan Markle viene ya de una relación fracasada, ya que se casó en el 2011 y se divorció en el 2013.  Así que podría hablarnos también de ese primer esposo. 

Pero sigue siendo el regente de la casa VII, y "los otros " y en este caso, con el anuncio de esta boda, es precisamente su marido, el príncipe Harry, al casarse con ella que hará que tras la boda ella pase a llamarse "Su Alteza Real la Princesa Henry de Gales " y luego, quizás pase a llamarse "Duquesa de Sussex", si son ciertos los rumores que corren de que el príncipe Henry llegará a ser Duque de Sussex tras el enlace. 

Y Júpiter también cumple su  función como doríforo, aunque a mi juicio en un segundo nivel a Saturno, siendo un planeta que exalta a Meghan, que la eleva, al exaltarse en el signo ascendente, en donde esta la personalidad y el temperamento de la futura duquesa.  Pero no olvidemos, como en el caso de Saturno, que es un planeta masculino y diurno, no es de su secta, aunque es un benéfico angular. 

Podríamos decir, para resumir de forma coloquial, que Meghan Markle, tiene  dos acompañantes cósmicos con fuerza para actuar en su vida, al menos en el lado emocional ( por la luna). 

Sirva este artículo para ahondar y profundizar sobre la doriforia y su significado, tan usada en antiguedad, desde este punto de vista.