Astrología, el insulto fácil y el papel del Estado en este campo.

13.10.2019

Citando al libro de " Astrología, una historia desde los inicios hasta nuestros días" de Kocku von Stuckrad;

" La Astrología, en su sentido más amplio y general,se pregunta la relación existente entre las manifestaciones celestes y los acontecimientos que se dan en la tierra"

Por tanto, partiendo de esa definición, y teniendo en cuenta la evolución de la historia del hombre, en su momento fue esa "ciencia primigenia" que intentaba dar todo tipo de respuestas al hombre en su relación con todo lo que le rodeaba.

En cuanto al origen exacto del surgimiento de la misma, ya es más complicado de determinar, pero se han encontrado algunas pistas ya en la edad de piedra, a través de lo que se podría llamar " religiones astrales de vida primitiva"

Pero en cuanto a una estructura ya más formal, nos hemos de remontar fundamentalmente, al menos en el mundo occidental, a Mesopotamia, en torno a 20 siglos a.C

En el famoso código de Hammurabi, que es el conjunto de leyes más antiguo que se ha encontrado, escrito en 1750 a.C, es decir, 18 siglos a.C, ya se puede ver como el diagnóstico de enfermedades lo hacían fundamentalmente con criterios astrológicos. 

Por tanto, podríamos decir que es la ciencia más antigua de todas, y gracias a la misma se han ido desarrollando todas las demás, así, la astrología fue la impulsora del desarrollo de la astronomía, las matemáticas, la política, las religiones, la física, la química, las artes, la música, la aritmética y un largo etcétera, por lo que prácticamente todo conocimiento actual, ya sea del mundo de las ciencias, o de las letras, proviene de ella en sus orígenes

Es decir, el hombre, todo conocimiento lo sistematizaba con criterios astrológicos, Y en el momento en que el hombre ya empezaba a sistematizar alguna de esa información de una forma más concreta y particular, nacía una nueva rama del saber, como por ejemplo las matemáticas, la astronomía, o la física. Todas al fin y al cabo, acababan teniendo su propio lenguaje independiente. 

Entender ese carácter primigenio de la Astrología y su gran importancia para el desarrollo de todas las ciencias y las artes que conocemos hoy en día, es fundamental, es básico y es algo cultural y necesario.

No podríamos entender todo lo conseguido por el hombre en la actualidad sin tener esos conocimientos previos del papel de la Astrología en la historia del hombre, y de su enorme trascendencia.

Así que, podríamos afirmar que la Astrología fue la primera ciencia, así como la primera religión, la primera filosofía, el primer arte, porque es con lo que contó el hombre para intentar explicarse su relación con lo que le rodeaba, sus primeras preguntas.

Por eso, la astrología no tiene sentido considerarla hoy ciencia o no ciencia, dado que excede lo que son hoy las ciencias, al englobar tanto lo ya conocido y que ha acabado siendo estructurado como ciencia o como arte, en las distintas ramas del saber que hay en la actualidad, como lo todavía no conocido.

De hecho, la astrología se ha definido siempre en función del contexto histórico y social en que se encontraba el hombre, así, hasta la fecha de 1586 ( hace apenas escasos 4 siglos y algo más), la Astrología se estudiaba en las Universidades y tenía su cátedra como campo de conocimiento, de hecho, uno de los más importantes y honoríficos.

Pero fue la religión, de la mano de la bula del Papa Sixto V, la que la expulsó de las Universidades, fundamentalmente porque, según se citaba, la astrología podía suponer: 

" grande escándalo de los Fieles, y detrimento de la fe Cristiana en los acaecimientos por venir"

Pero repasemos un poco de historia, al menos la española, porque con  Alfonso X " El Sabio" (1221 - 1284) el astrólogo en la corte era fundamental, de hecho fue este rey el que rescató y tradujo lo que hoy llamamos los astrólogos "el libro gordo de Petete de la astrología" , me refiero el famoso "libro conplido en los iudizios de las estrellas" de Alí Ben Ragel,  todo un pozo de sabiduría astrológica. 

O por ejemplo, yendo por el lado de la religión, tenemos a Santo Tomás de Aquino, ( 1225-1274), quien, curiosa ironía,  es el patrono de la "Educación" en España, explicaba en su "summa teológica" de forma detallada la utilidad de la astrología, y en qué sentido debía usarse la misma desde el punto de vista de la fe,  

Posteriormente, en la época de los Reyes Católicos ( Isabel 1451, Fernando, 1479) vino lo que se considera por algunos como una nueva época de florecimiento de la Astrología, debido a distintas circunstancias, como por ejemplo el descubrimiento del "Corpus hermeticum" y su traducción por Marsilo Ficino, el trabajo de las academias platónicas italianas, o la dialéctica que surgió con la filosofía natural y la magia, la aparición de intelectuales que redescubren la astrología en cuanto a su aplicación con el individuo y finalmente, con la publicación de forma masiva de panfletos astrológicos en esa primera mitad del siglo XVI, momento en que, por primera vez, la astrología llega al público y acaba generando una gran excitación popular ( ya no son sólo los reyes, la clase noble y pudiente, los papas, los que tienen ese conocimiento reservado, por primera vez). 

Empiezan por tanto a aparecer nuevos intelectuales que redescubren la astrología, y a la vez, la familia de los Médicis ( poderosa familia de Florencia que llegó a tener 3 papas, 2 reinas, y numerosos dirigentes florentinos) tuvo un papel destacado en la misma aplicándola a sus intereses políticos. 

Pero no fue hasta la llegada del Papa Sixto V, 1521-1590, cuando, allá por 1586, a las puertas del siglo XVII, dado que el conocimiento astrológico había empezado a ser " popular",  dictó la bula papal por la que la Astrología fue expulsada de las Universidades y los ambientes académicos, porque podía ser un peligro para los fieles la posible confusión que se podría crear sobre la continuidad de la sumisión o no del hombre a la voluntad de Dios. 

Y además, es que no era lo mismo que ese conocimiento quedara solo en mano de los eruditos y asesores directos de personajes influyentes a que el mismo llegara de forma masiva al gran público. 

Pero aún así, esta bula papal con la Astrología, no fue con toda, se permitió todavía su uso en la navegación y en la meteorología, así como en medicina. es decir, fue una bula parcial. 

Pero la astrología seguía siendo parte de la ciencia, sobre todo en el campo médico, y en ambientes intelectuales, en este sentido su ruptura llegó mucho más tarde, con la famosa controversia que se produjo en las conversaciones entre Benito Feijoo, Diego de Torres y Martín Martínez, acaecida a principios del siglo XVIII, es decir, entre 1724-y 1727,

Si es cierto que un poco antes, el pensamiento científico empezó a cambiar, dando paso a la ciencia moderna, con la publicación del ensayo de Galileo sobre "el diálogo de los dos máximos sistemas del mundo" en 1632, y posteriormente en 1687 con la obra de "Principia" de Isaac Newton, que formuló las leyes del movimiento y de la gravitación universal.

Pero curiosamente también aquí, tanto Galileo como Newton eran astrólogos, versados en esta materia. 

Fueron así astrólogos, de nuevo, quienes con sus descubrimientos, y el conocimiento previo adquirido en el campo de la Astrología, propiciaron el gran salto científico del ser humano.

Y ocurrió lo mismo con Einstein ( 1879-1955) de finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, otro gran científico que igualmente era también versado en el lenguaje astrológico, aquí con más mérito porque la misma había ya sido expulsada de la Universidad 3 siglos antes. 

Es decir, importantes y destacados avances científicos, han venido de hombres versados en Astrología,  propiciando la llamada ciencia moderna. 

¿Y eso quiere decir que la Astrología no tiene ya sentido de ser? bueno, teniendo en cuenta que siempre fue usada por los grandes eruditos y se prohibió cuando empezó a ser popular, por parte de un Papa, y que un poco mas tarde vino la revolución científica precisamente de la mano de grandes astrólogos de la época, no entiendo yo porque ha de ser relegada al olvido o al desprestigio. 

Respecto a la situación actual de la Astrología, tras casi más de 4 siglos separada de los entornos académicos oficiales, ( aunque estudiada por miles de académicos y eruditos en su intimidad) la misma ha tomado muchos caminos y esto es porque, al conocimiento no se le pueden cerrar las puertas, siempre encuentra un camino por donde desarrollarse. 

Pero lo que ocurre hoy en día, con el desarrollo de las redes sociales y el fácil acceso a libros astrológicos de cualquier índole ( no todos valen, desgraciadamente) es que se ha generado una falta de estructuración sistemática y ordenada en ese trasvase del conocimiento, ( transmitida por la vía privada desde su expulsión de las Universidades), desarrollándose en este campo lo que se llama el conocimiento auto-didacta, sin maestros, y generando  una cierta adaptación de los conocimientos al contexto particular de quien lo recibe, por lo que es difícil hoy en día detectar quién es realmente un entendido en Astrología y quien no lo es. 

Pero la Astrología sigue siendo lo que es, una forma de describir lo que se ve, estableciendo una correlación entre los sucesos celestes y los sucesos terrestres, mediante el lenguaje simbólico, es nada más que eso, y sigue funcionando porque se puede detectar esa correlación, tras estudios e investigación, a pesar de que no se entienda todavía el motivo de su funcionamiento desde el punto de vista científico. Y seguirá existiendo siempre, por lo que dije al principio, el conocimiento del hombre es ilimitado y no se le puede poner puertas ( cerradas) a eso.


Todo conocimiento de todas formas, que queda fuera del sistema básico de regulación de un país, corre el peligro de ser adulterado, porque no existen normas ni bases que lo regulan. Y aquí es cuando es necesaria la intervención de los estados e instituciones. 

Y la realidad de muchos astrólogos hoy en día es esa, existen tantas formas de aplicar la Astrología como personas pueda haber en el mundo, y así seguirá siendo, no pasa nada, pero falla algo que me parece fundamental, básico y es que el Estado de un país, no haya tomado todavía las riendas de ese tipo de educación básica, universal y gratuita, dándola estructura para diferenciarla de todas esas distintas ramas y usos distintos o adaptados de la Astrología que se han ido desarrollando en función de la adaptación particular que ha ido realizando cada estudiante de la misma.

Puedo entender que quizás esto no se había considerado necesario antes, dado que el conocimiento se transmitía en el ámbito privado con cierto orden y mesura, y por maestros directos, pero debido al desarrollo de Internet y las redes sociales, donde todo tipo de información esta en un " clic", es ya hora de que el Estado intervenga para dar estructura y tronco central a todo este conocimiento y evitar su adulteración y su falta de control.

Y es que es la mejor vía para detectar, dentro del gran abanico de usos y formas de aplicar la Astrológica que hay, aquello que es sólo y exclusivamente Astrología , y aquello que ha derivado en infinitas adaptaciones de la misma. No porque esas distintas adaptaciones haya que prohibirlas, sino para que el Estado pueda discernir bien que papel concreto debe tomar en esto, y que tipo de conocimiento astrológico, básico, elemental, ha de facilitar. 

Y llegados a este punto, entenderé que muchos astrólogos estén en desacuerdo conmigo, pero es que la Astrología no es ser un coach, aunque haya muchos astrólogos que tomen ese camino y aporten mucho, y me parece bien, o mejor dicho, yo no debo entrar en ese asunto, pero no tiene nada que ver con eso, la Astrología como tal solo describe lo que ve y lo pone en lenguaje astrológico, pero no tiene porque intervenir en la vida del hombre como tal, ni afectar a sus decisiones, porque es el hombre, en función de la descripción de su mapa astral y de lo que se ve en él, quien decide y toma las decisiones que cree convenientes con total libertad. 

Y pienso, en mi papel de divulgar la Astrología como cultura y conocimiento universal, que se hace muy necesario que el Estado tome las riendas de esto, y el mejor recurso que tienen para ello, es el uso de los centros culturales, que son espacios públicos que pertenecen a todos los ciudadanos.

En estos espacios, que son de todos, indico una obviedad, y es que no tendría ningún sentido que yo por ejemplo, como astróloga, en vez de ajustarme a un contenido concreto, me pusiera a explicar por ejemplo mi concepción sobre el propósito vital de la existencia desde la perspectiva astrológica " porque eso corresponde a mi adaptación particular, por lo que si yo fuera a un centro cultural a dar una charla o unos cursos de astrologia, he de ceñirme sólo a lo que es la astrología, a su estudio primigenio, básico, ordenado y sistemático, de forma que las bases universales de este conocimiento y su educación estén al alcance de todos

Es decir, en estos espacios públicos, las materias astrológicas a impartir han de ser claras y concisas, en asuntos tan obvios como:

  • Historia de la Astrología ( eminentemente cultural)

  • Aplicaciones de la Astrología a lo largo de los siglos y su repercusión en las distintas ramas del conocimiento, así como conocimiento básico y ordenado de las distintas ramas de la astrología que hay ( eminentemente cultural)

  • Astrometeorología, es decir, sus aplicaciones en el clima, así como sus aplicaciones en la agricultura ( mediante expertos en esta área tan concreta y particular y muy poco conocida, menos popular, pero de gran valor)

  • Definición y descripción de los 4 pilares fundamentales de la Astrología, comunes para todos, como son los signos, planetas, casas y aspectos.

  • Definición y descripción de su aplicación básica en el aspecto psicológico, comunes a todos, es decir, el temperamento del individuo y de su entorno, los humores básicos y poco más.

  • Definición y descripción de su aplicación básica y universal en el aspecto científico, comunes para todos, es decir, se refiere fundamentalmente a las distintas técnicas para medir el tiempo de los sucesos debido a esa correlación que se produce entre los sucesos celestes y terrestres y a la descripción de los tipos de eventos por venir en función de eso.

Pero en estos espacios, no tiene sentido ir para ser coach astrológico, este tipo de dinámica, es mejor que se haga en espacios privados y propios, así como tampoco tiene sentido ir para transmitir nuestra forma particular de ver la astrología o de usarla, porque eso no es común para todos, este tipo de avances, o nuevas lineas de aplicación, es más adecuado que sean expuestos en los Congresos anuales de astrólogos, como forma de contribuir al conocimiento astrológico.

Es decir, los centros públicos, son espacios donde lo que se enseña ha de ser común para todos, donde se actúa simplemente como representante de otros astrólogos y la Astrología en general,  y del conocimiento que nos une a todos por igual, donde la enseñanza ha de ser sólo desde el punto de vista cultural y del conocimiento, es decir, explicar simplemente que es la Astrología, en qué consiste, su historia a lo largo de los siglos, sus 4 pilares fundamentales de funcionamiento, cómo fue su evolución y sus distintas ramas de estudio, y abordar igualmente las distintas aplicaciones prácticas que tiene hoy en día, en que sentido indican los astrólogos que define el temperamento,  y en qué sentido los astrólogos indican que puede medir el tiempo de los sucesos. Nada más.

Se trata de describir, transmitir un tipo de conocimiento y dar cultura, que es un derecho inexcusable en el ser humano, es decir, no se ha de influir en los asistentes o adaptar la misma a la concepción particular que tenga el astrólogo en concreto de la vida, porque, recordemos, se trata de espacios públicos, espacios de todos.

La concepción particular ( que yo también la tengo) es mejor reservarla para el ámbito privado o webs independientes, o para los Congresos anuales donde asisten diferentes doctrinas de la misma, cuyo público es sólo eminentemente astrológico, es decir, no es masivo, y que, en este sentido sí pueden ser desarrollados de forma puntual en esos espacios públicos, siguiendo los trámites estipulados para todo tipo de conocimiento y cultura, ya sea desde el punto de vista de la cesión,  o mediante el alquiler de los mismos, como un derecho que tenemos todos los ciudadanos por igual. 

El Estado por tanto debería de asumir ese papel, ser muy claro al respecto y catalogar la Astrología como una forma de conocimiento universal y general, de muchos siglos de existencia ( toda la vida del ser humano) con un contenido muy específico y concreto, para diferenciarla de las distintas ramas que están surgiendo ( sigue pasando hoy en día, en la misma Astrología, como ocurrió en sus orígenes cuando tanto la religión como la ciencia se desligaron de la misma ) y devolverle así su estructura troncal básica, accesible para todos.

Es la única forma de evitar el posible fraude, el engaño o el autoengaño en la Astrología, situaciones que en realidad son más " percibidas que reales". 

Porque en el momento en que un Estado no se hace responsable de todo ese corpus de conocimiento, la puerta está abierta a la creatividad humana, que aunque puede ser muy entretenida, también es mucha e ilimitada, y que puede ser tanto buena como mala, como bien sabemos, y pueden aparecer, por tanto:

  • Falsos astrólogos, es decir, simplemente personas que se definen como astrólogos pero que no lo son, qué hacen en realidad otra cosa, quizás ni saben que no lo son realmente, y que seguramente con el tiempo, acaben cambiando el nombre a su profesión y haciendo algo nuevo y personal ( imaginaros todos los distintos saberes y ramas de conocimiento que han ido desarrollándose y apareciendo nuevas gracias a la Astrología, pues aquí,  y ahora, sigue pasando) 

  • Astrólogos  que sin conocimientos adecuados o exhaustivos, la usan de forma incorrecta, o tocan asuntos para los que todavía no están preparados ni suficientemente formados, es decir, aparece la mala praxis astrológica.

Y además, en esta situación , aunque una gran mayoría de astrólogos ( tanto los que en realidad no lo son, como los que lo intentan y estudian, y todavía no están preparados) son honestos en su trabajo porque enseñan y practican esa astrología que han adaptado a su pensamiento y entendimiento particular, y es útil para el receptor de la misma, ( son estos últimos los que dan testimonio de ello) ocurre como en cualquier otra profesión y rama del conocimiento, que aparecen también esos otros pocos aprovechados, caraduras que sacan ganancia de la ignorancia y el desconocimiento de la gente y que venden humo. Y esto último, es muy serio. Y debe ser atajado.

El Estado tiene por tanto que comprometerse a dar esa educación básica, universal y gratuita, tal y como se indica en ley orgánica 2/2006, del 2 de mayo, porque eso es un derecho social y básico que todos tenemos, el acceso a la educación para todos.

Esa ley, en vigor y consolidada, fundamental, toca diversos aspectos muy importantes sobre la educación a la ciudadanía, asuntos tan importantes como una educación de calidad, para todo el mundo, independientemente de cualquier condición y circunstancia, la no discriminación en su acceso, su concepción como aprendizaje permanente, básico en el conocimiento astrológico, la orientación al estudiante, el reconocimiento a los padres a elegir la educación para sus hijos, es decir, libertad de enseñanza, la participación de la comunidad, de la ciudadanía, en los centros docentes, y el reconocimiento al profesorado en su labor, todo eso y mucho más, es importantísimo y está ya reconocido en las leyes, pero necesita ser ampliado y revisado, con el acceso al conocimiento astrológico,  y si no lo es en entornos universitarios, por el sesgo que se produce por la concepción científica actual ( que no es la única vía del conocimiento del ser humano)  si al menos como educación alternativa a través de los centros culturales, espacios de todos.

Porque el conocimiento astrológico, como tal, está hoy relegado al oscurantismo y genera una gran discriminación, ya que el acceso al mismo, que es fundamentalmente por la vía privada, o de forma masiva a través de Internet, ni es equitativo, ni sigue un orden, ni está estructurado, y además, en su peor versión, acaba siendo una especie de espectáculo recreativo en los medios de comunicación, (sobre todo, con la popularización de los horóscopos en prensa)

Pero eso no debería ser así, porque  la Astrología ha jugado a lo largo de la historia un papel fundamental en la evolución del hombre , siendo el conocimiento astrológico impulsor de las artes liberales y del desarrollo de todas las ciencias, asunto desconocido por una gran mayoría social por todo lo mencionado anteriormente, y, a pesar de esto, el astrólogo de hoy en día, tiene que lidiar con determinadas situaciones que nada tienen que ver con lo desarrollado en esa ley orgánica 2/2006, porque, haciendo mención a la misma, en su artículo 1 y apartado c , uno de los principios de la educación universal para todos es: 

"La transmisión y puesta en práctica de valores que favorezcan la libertad personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar cualquier tipo de discriminación"

Y a lo que me refiero ahora, es a las numerosas ocasiones en que los astrólogos hemos de lidiar con el insulto fácil, menosprecio, desprecio, vulneración de nuestro derecho al honor, acusaciones de fraude y robo a la labor profesional  del astrólogo, y lo que se llama el " escrache público" esto último, como sabemos, ya no es necesario en el domicilio particular, las mismas redes y plataformas sociales lo ponen todo al alcance de la mano, de hecho, no hace falta ni conocer a la persona, ni a sus obras para propiciarlo. Es muy sencillo, ya sabemos el poder de las redes, los bulos y las fake news.


De todas formas, tras los últimos insultos, mi agradecimiento a algún que otro científico escéptico con el que he podido conversar a lo largo de estos años, aunque ha sido de forma privada, a no seguir esa tónica general del insulto y el desprecio, y les muestro mi respeto y consideración, a pesar de ser muy contrarios a la Astrología, porque, como dije en una conversación reciente , tener educación ( entendida como buenos modales y respeto) no está reñida con la ciencia, no debería estarlo.

Y es que la Astrología puede ser perfectamente compatible con el resto de disciplinas y campos del conocimiento, claro que sí, es una herramienta más, que sigue funcionando hoy en día, que la sociedad reclama y necesita ( y la sociedad no es tonta, sabe discernir) y que el campo científico no puede todavía explicar, ya que no ha encontrado todavía el mecanismo que la hace funcionar.  

Y por último, bien sabemos los seres humanos, y yo misma, como amante de las ciencias y las letras, es decir, del conocimiento en general, que no solo de la ciencia académica vive el hombre, que el ser humano es una fuente inagotable de sabiduría, y que la astrología aporta, como viene haciéndolo siglo tras siglo, su grano de arena en la explicación del funcionamiento de todo lo que nos rodea, en su propio lenguaje astrológico, el suyo, sigue haciéndolo, y seguirá haciéndolo, porque como dije, no se le puede cerrar la puerta al conocimiento. Nunca se pudo.